Al analizar el estado de la batería de un vehículo eléctrico, podemos resaltar que las baterías se degradaban, en promedio, a una tasa del 2,3 % por año. Sin embargo, un reciente análisis revela una mejora significativa: Las baterías de los vehículos eléctricos ahora se degradan en un promedio del 1,8 % por año. Esta mejora destaca los avances continuos en la tecnología y la durabilidad de la batería.
Según investigación, las baterías de los vehículos eléctricos podrían durar entre 15 y 20 años o más si la degradación continúa con esta tasa mejorada. Esto es especialmente alentador para los operadores de flotas que se enfrentan a la presión de reducir las emisiones de CO2.
La transición a los vehículos eléctricos es la manera más eficaz de reducir las emisiones, y los datos telemáticos ofrecen las ideas necesarias para abordar las dudas constantes sobre el reemplazo de vehículos con motor de combustión interna (ICE) por vehículos eléctricos.
Conclusiones:
- Duración de la batería de los vehículos eléctricos: la mayoría de las baterías de los vehículos eléctricos duran entre 15 y 20 años, con una tasa de degradación promedio de aproximadamente el 1,8 % por año en condiciones moderadas.
- Impacto de los métodos de carga: el uso frecuente de la carga rápida de CC puede acelerar la degradación de la batería, sobre todo en climas cálidos. La carga de Nivel 2 es más delicada con la batería.
- Prácticas recomendadas para mantener el estado de la batería: para prolongar la duración de la batería de los vehículos eléctricos, mantenga el estado de carga entre un 20 % y 80 %, minimice la exposición a temperaturas extremas y limite la carga rápida cuando sea posible.
¿Cuáles son los factores comunes que afectan la vida útil de la batería?
Los vehículos eléctricos modernos a batería (BEV) y los vehículos híbridos eléctricos enchufables (PHEV) usan principalmente baterías de iones de litio conocidas por su eficiencia y durabilidad. Sin embargo, existen varios factores que influyen en la duración de estas baterías y en por qué su autonomía puede disminuir con el tiempo:
- Edad: Todas las baterías se degradan con el tiempo, lo que reduce la capacidad.
- Temperatura: El calor o el frío extremos aceleran el desgaste, lo que resalta la importancia de la gestión térmica.
- Estado de carga de funcionamiento: Mantener la carga entre el 20 % y el 80 % minimiza la exigencia.
- Carga de CA en comparación con carga de CC: La carga rápida de CC frecuente puede degradar las baterías más rápido que una carga de CA más lenta.
- Uso (ciclos de energía): Cada ciclo de carga y descarga afecta ligeramente la capacidad.
- Química de la batería: Los tipos de iones de litio, como NMC o LFP, varían en cuanto a durabilidad.
- Sistema de batería y gestión térmica: Estas funciones ayudan a mantener la eficiencia y evitan el sobrecalentamiento.